Reflexiones sobre Universidad y Escuela
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  • ¿Los niños con los niños y las niñas con las niñas?

    (13)
    Enviado el mayo 29th, 2017AdministradorGeneral

    9788496416611_portadaweb2Estoy en el coche escuchando la radio, mientras me toca turno para pasar la ITV. En el programa de radio de Tom Martín Benítez se aborda el tema de la segregación de géneros en las aulas, aunque sus defensores lo llaman “educación diferenciada”. Pensé que era un asunto ya zanjado en un mundo moderno en el que se han superado los traumas y la falsa moralidad católica extrema del pasado, pero parace que no. Entrevistan a Carmen Calvo que ha escrito un libro titulado “Los niños con los niños, las niñas con las niñas”. Escucho con atención sus argumentos, basados según ella en una necesidad del siglo XXI y en estudios que avalan que es mejor que sea así. Expone con convencimiento que las niñas maduran antes que los niños y esto hace que no deban estar juntos en una misma clase, además de que así desarrollarán con más plenitud sus potencialidades y alcanzarán metas más altas. Termina diciendo que es injusto que no existan colegios públicos donde estén separados los niños de las niñas y cita la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en la que se confirma que los centros concertados andaluces que escolarizan sexos separados tienen derecho a recibir subvención pública. La mayoría están vinculados al Opus Dei, por cierto.

    Mientras escucho a los oyentes que llaman indignados, recordando los tiempos del nacional-catolicismo, reflexiono. ¿Por qué no quieren que convivan en una misma aula niños y niñas? (incluyo a propósito la palabra convivencia) ¿Por qué argumentan que las niñas maduran antes que los niños? ¿Qué puede haber detrás de todo esto? Traer el tema a colación en 2017 y señalar centros alemanes y estadounidenses que han apostado por esta fórmula me desconcierta. Como pedagogo siempre he defendido con fuerza que la escuela debe ser un reflejo de la sociedad, por eso no soy partidario de selecciones de ningún tipo, si en una familia nacen niños y niñas ¿por qué educarlos de manera diferente? Me imagino una de estas familias en la que madre educa a las niñas y el padre a los niños ¿es así o me lo estoy inventando? Es evidente que tras esta propuesta hay una idea de selección de la especie guiada por patrones ideológicos, religiosos o morales. A pesar de esto, se esgrime en defensa de este tipo de educación que hay experiencias, con sus correspondiente estadísticas y datos empíricos, que señalan un avance espectacular, según el texto citado en el párrafo anterior, en: aumento del rendimiento académico, disminución de la violencia de género, mejor ambiente en las aulas, mayor eficacia en la labor docente. Un análisis simple nos lleva a no dudar de ninguna de estas cuestiones, en especial de la violencia de género, por aquello de que matando el perro se acaba la rabia. Pero, dado que nacemos y vivimos en convivencia ¿cómo se integra esta visión de la educación con la vida fuera de la escuela, con el avance en el reparto de roles, con las transformaciones en el concepto de pareja, con la atención a la diversidad en toda su dimensión, por poner sólo algunos ejemplos? Realmente, no se me ocurre, porque en una escuela de la diversidad, no caben centros donde maestras educan a niñas o en los que los maestros educan a los niños. Un niño debe conocer cómo son las niñas, cómo piensan, cómo actúan, cómo son parecidas y diferentes a la vez a los niños, y viceversa. En esta escuela también hay alumnado discapacitado, hay alumnado que repite, alumnado que tiene problemas de madurez o problemas de integración. Hay alumnado de todo tipo. ¿En estas escuelas de la segregación cómo tratan a los que están diagnosticados como con necesidades educativas especiales? ¿Y a los niños que se sientan niñas y viceversa? ¿Y a los niños que tienen dos padres o dos madres? Yo solo me doy la respuesta: si los integran, pueden retrasar a los demás, pueden pervertir con ideas actuales al resto, incluso puede que les hagan cambiar su visión de la vida y de las cosas. Y esto, los promotores de las escuelas segregadas, no lo quieren, pues para ellos la sociedad es idílica, sin problemas, sin personas que pasan hambre, sin familias sin trabajo, sin gente enganchada a las drogas,… es una sociedad perfecta, esa sociedad artificial que trazan los que ven en la selección la forma de que sus hijos con el rol de machos se perpetúen en el poder y en los mejores puestos de trabajo,  y las mujeres con su rol femenino puedan también alcanzar grandes logros en la sociedad, eso sí, asumiendo en todas sus consecuencias la responsabilidad y el peso de ser madres.

     

     

     

13 Respuestas to “¿Los niños con los niños y las niñas con las niñas?”

  1. Iván Sánchez González

    Sinceramente, yo me he quedado perplejo simplemente mirando el título del artículo, y por eso lo he elegido. Viene a decir que “las niñas con las niñas, y los niños con los niños”, es decir, regresemos al pasado, volvamos 50 años atrás para volver a la escuela segregada que hace años existía en España.

    Mi opinión es clara, ¿sólo el desarrollo curricular (que saquen buenas notas) es lo importante? Pues bien, el currículo nos habla de desarrollo integral del alumnado, y para ello, deben de ser competentes, además, a nivel social, por lo que se deben de relacionar con más personas, hombres y mujeres, indistintamente del género,

  2. María Jesús Relaño Jordán

    Buenas tardes a todos.
    Estoy de acuerdo con la línea que presenta este artículo del blog con respecto a la segregación de niños y niñas en el sistema escolar. Pero, si me lo permitís, quisiera aportar mi visión en referencia al tema.
    Según mi punto de vista, no veo factores que relacionen el género con el rendimiento y si esto fuera así, lo fundamental de la educación escolar no debería basarse solo en los resultados académicos. La educación integral del alumno debe ser la base de la educación; formar a los niños y niñas para darle alas para afrontar el mundo exterior. El compartir un mismo espacio, tanto niños como niñas, ayuda a conocerse el uno al otro, a disfrutar y aprender de las diferencias entre ellos mismos. En la vida real, en la calle, te encuentras tanto hombres como mujeres que conviven en un mismo espacio; que mejor manera de enseñar a un niño de forma corriente en la escuela lo que va a encontrarse en su vida diaria. En la diversidad está el aprendizaje. Como bien se contempla en el artículo, existen niños con diferentes dificultades y discapacidades, y si vivimos en la actualidad en una cultura escolar de integración, este concepto de segregación va en contra de las leyes de educación que se están promulgando.
    Sin embargo y según los datos, los niños y niñas separados tienen mayor rendimiento por su funcionamiento y se ha demostrado la mejora de la calidad de la educación. Pero no podemos olvidar que estos datos son extraídos de escuelas segregadoras que son financiadas con fondos privados, en los que escogen al alumnado más prestigioso y en los que los datos, a mi punto de vista, no tienen fiabilidad y validez, ya que no pueden representar al sistema educativo en general puesto que no tienen las mismas características.
    Y, como he mencionado anteriormente, estos datos solo se centran en el rendimiento escolar, no en la educación integral del alumno. Y es una pena…

  3. Desde mi punto de vista, no me parece congruente la segregación de géneros por aula y considero que aunque pueda tener ciertos beneficios, desde luego los inconvenientes son mucho mayores.
    Estoy de acuerdo en que el centro educativo debe reflejar la situación de la sociedad real, en la que conviven niños, niñas, mujeres, hombres, inmigrantes, etc, puesto que es el lugar donde más tiempo pasan a lo largo de su infancia y adolescencia, y tienen que aprender a convivir de manera normalizada en esa sociedad. Comparto la opinión de que la educación diferenciada podría tener sentido en una sociedad más retrógrada donde existían creencias religiosas más arraigadas y en la cual la segregación de género estaba presente en diferentes ámbitos de la vida cotidiana, pero hoy en día no tiene sentido, ya que considero que es muy importante que desde pequeños entendamos y aceptemos todas las diferencias que existen en la sociedad, ya sea de género, étnica, social, entre otras.

  4. JOSE A CONTRERAS CORTES

    Creo que debe de existir un modelo educativo en el que todos los niños y las niñas aprendan juntos, independientemente de sus condiciones personales, sociales o culturales; pudiendo optar a las mismas oportunidades de aprendizaje y desarrollo. Para lograrlo, los implicados en los distintos ámbitos educativos (administraciones competentes, responsables de los centros, y resto de la comunidad), han de establecer las condiciones necesarias para identificar las barreras existentes para la participación y el aprendizaje de los niños, niñas y adolescentes; e implementar las medidas necesarias para superarlas.También los niños y las niñas deben tratar de comprender qué significa un aula inclusiva en el que todos y todas estén en condiciones de igualdad a la hora de aprender, de participar, de jugar y de ser.

  5. Sandra Gutiérrez Granados

    Parece mentira, que en la época en la que estamos, haya gente que siga pensando en la segregación de géneros en las aulas. Son muchos los que piensan que la segregación tiene efectos positivos en el rendimiento de los alumnos. Pero, es como si pensáramos en separar a los alumnos por su color de piel, raza, clase social, color de pelo, etc. Pienso que ambos pensamientos son un disparate.
    Actualmente, vivimos en una sociedad heterogénea, y por ello, la escuela tiene que ser un reflejo de ella. La escuela, además de ser un lugar dedicado al aprendizaje, es un lugar de convivencia. Aquí conviven niños de diferentes lugares, con familias diferentes y, por supuesto, niños y niñas. Es cierto que el cerebro de niños y niñas no funciona igual, pero esto puede permitir un aprendizaje más enriquecedor. Simplemente, el profesor tiene que adaptar su metodología al tipo de alumnado que tiene, atendiendo sus características y necesidades y logrando que los alumnos aprendan unos de otros.

    Por todo esto, hay que apostar por una escuela de la diversidad, en la que los alumnos puedan relacionarse con niños y niñas de distintas características, promoviendo así una escuela inclusiva y no segregada.

  6. vanesa delgado lopez

    Creo que me he quedado como usted mientras estaba en su coche esperando a pasar la ITV, solo que en el escritorio de mi casa. Parece una inocentada tener que escuchar algo así en el siglo en el que nos encontramos, y sobre todo, ver como personas como Carmen Calvo, apoya esta idea de separación de géneros en el aula. Hay veces que tenemos que coger fuerza y respirar hondo por la cantidad de cosas que se dicen sin argumentación con fundamentos. La realidad que vivimos hoy día en las aulas es mixta, y más mixta que nunca, porque en un mismo aula de 22 alumnos puede haber chicos, chicas, un alumnos de altas capacidades, un síndrome de asperger, uno con TDAH, otra con dislexia, etc, pero eso se llama diversidad, y creo que esa es un aula hoy día y que nos tendríamos que ir olvidando de la segregación por géneros en el año en el que estamos…

  7. Ángela Navarro Frutos

    La segregación por sexos es, a todas luces, un asunto que, efectivamente, debería estar más que superado; que debería no solo no existir, sino ser recordado como una lacra para el avance de la sociedad.
    Que una escuela homogénea conlleva mejor rendimiento a nivel académico es un hecho. Otro hecho igualmente importante es que tratar la institución educativa como un lugar únicamente académico es simple (con el permiso de usted, más bien simplón). Dentro de las aulas no se forman profesionales; se forman personas. Y esto incluye desde saber si la vuelta del súper es la correcta hasta entender que la violencia de género, las agresiones sexuales diarias o la brecha salarial son tóxicas y dañinas. Exactamente igual que la segregación por sexos en el aula; y es, precisamente, esta una de las causas que potencian los problemas previamente descritos.
    Una vez fuera del aula, no se podrá segregar por sexos los cines, los matrimonios, los hijos o los trabajos. Consideremos las aulas una herramienta para crear sociedades más avanzadas, y obtendremos en consecuencia esa realidad social más amable que buscamos.

  8. Amanda Martínez Zuheros

    Hola Antonio.
    Según los argumentos que esta mujer, Carmen Calvo, se atreve a expresar, me gustaría comentar y lanzar la pregunta que me hago a mí misma: verdaderamente, ¿Dónde residen las diferencias de aprendizaje? ¿Cómo educan las personas que piensan así a sus hijos o hijas?
    En mi opinión y como leí una vez, según Rus Arboledas, A. (2013) las diferencias de aprendizaje surgen en las personas no en el sexo.
    A la hora de enseñar y educar, hablando desde mi vocación, de maestra, considero que debemos enseñar los valores con normas y explicaciones. Es decir, que debemos enseñar lo que hacemos, no enseñar una cosa y hacer otra. En la escuela, en casa, en la calle, la gente interactúa entre sí, conviven juntas; o es que a caso, como dice Antonio, los padres educan a los hijos y las madres a las hijas. Si esto fuera así, ¿de dónde sacarían el tiempo los padres que trabajan? ¿y las madres que también lo hacen?

    Algo muy importante también, si queremos inculcar la igualdad entre hombres y mujeres, ¿cómo se hace si separan a los alumnos y alumnas por sexo? ¿qué le vamos a enseñar? No veo justo esto, las niñas pueden enseñar y madurar al mismo tiempo que los niños y viceversa. Si no al mismo tiempo, con diferencia, pero sucede, y es así que debemos educar para transmitir valores, normas de convivencia, para formar ciudadanos cultos, responsables con la sociedad, capaces de desenvolverse tanto en la vida personal como laboral.

    La educación diferenciada hace que los alumnos y alumnas no solo se dividan, sino que se crean dos bando distintos, diferentes culturas… y eso no favorece positivamente el desarrollo de los más pequeños. En cambio, la coeducación les hace poder participar desde diferentes roles, les permitirá enfrentarse, equivocarse y resolver problemas desde cada una de las perspectivas.

    Un Saludo, Amanda.

  9. Mara Espinosa Sánchez

    He escogido este artículo debido a que aunque no lo creeamos, la segregación de géneros está a la orden del día y no solo en las aulas.
    Opino igual que Ángela Navarro Frutos, es un problema que debería de estar superado, pero desgraciadamente no es así.
    En el artículo, se comenta que la segregación tiene efectos postivos en el rendimiento, pero mi opinión, es que lo que es verdaderamente enriquecedor es que hayan personas diferentes en el aula (niños, niñas, autistas, déficit de atención…) ya que aprenderán unos de los otros y obtendrán valores que posiblemente al estar divididos entre iguales no lo aprenderían. Y desde mi punto de vista, es mucho más importante que tener un buen rendimiento académico.
    Un saludo, Mara.

  10. Carmen Carrascosa Sánchez

    Hola Antonio.
    Después de haber leído este artículo tan interesante, me parece indignante que en pleno siglo XXI aún se piense que la educación tiene que esta separada, que a los niños les tenga que educar un hombre y que a las niñas les tenga que educar una mujer. Desde pequeños deberían de estar juntos, porque esos niños van a tener en sus casa tanto hermanas como hermanos y van a saber convivir juntos, y es por ello por lo que en las clases se debería de hacer igual, educarlos de la misma manera para que se respeten y piensen que cada persona es distinta y tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Aunque las niñas maduren antes que los niños, es por eso por lo que al trabajar juntos se ayudan, para así conseguir un mayor aprendizaje y de calidad.
    Un saludo, Carmen.

  11. Elena Castillo Rodríguez

    Buenas tardes,

    Comento este artículo indignada porque no comprendo que aún en el siglo XXI existan personas con este pensamiento. Considero que no hay cabida para una educación diferenciada en una sociedad global como la que vivimos. No tiene sentido querer separar niños de niñas en las escuelas cuando en el resto de ámbitos conviven. Resalto la palabra convivencia, tal y como lo hace Antonio Pantoja en el artículo, pues es evidente que nacemos y vivimos con personas diversas: de distinto género, raza, capacidad… Por tanto, si la sociedad contempla la diversidad, la escuela también debe hacerlo y educar para respetarla. Todos y todas deben conocer realidades distintas para saber actuar ante ellas con normalidad.

    Personalmente, considero que separando por sexos no se mejora la sociedad, sino que se acentúan mucho más las diferencias existentes y se fortalecen los prejuicios y roles establecidos. Así, tendríamos que enriquecernos de las diferencias y aprender de los demás, como ha comentado Mara Espinosa anteriormente.

    Para concluir, destaco que la escuela debe ser un reflejo de la sociedad real, no de una sociedad idílica como la que fomentan los defensores de la educación diferenciada.

  12. Noelia Vilchez Blanco

    Hola buenas,

    Después de haber leído este articulo, el cual me ha parecido muy interesante, me parece indignante que en pleno siglo XXI haya gente que piense que en la educación los niños deben estar separados de las niñas, es decir, separación de sexo, la segregación de género la cual esta a la orden del día.
    Creo que desde pequeños deberían estar en la clase juntos ya que en casa lo van a estar con sus hermano u hermana, es por eso que deberían educar a ambos igual, para que respeten. En mi opinión lo verdaderamente importante es que hayas personas del diferente sexo en el aula para así aprender unos de los otros y obtendrán valores.

    Un saludo.

  13. Mariola Rodríguez Gómez

    Buenas tardes.

    El simple hecho de que se siga hablando y defendiendo esta temática, la segregación de géneros en el aula, la educación diferenciada, me parece sorprendente. No entiendo esta diferenciación, aun exponiendo que las niñas maduran antes que los niños y que así se desarrollaran sus potencialidades; además, que se exige una subvención pública para un tipo de colegios públicos con segregación por sexo… indignante.

    Opino, al igual que el pedagogo del artículo, la escuela debe ser un reflejo de la sociedad, debe trabajarse la integridad e igualdad y con este tipo de escuela segregada, ¿cómo se va a trabajar? ¿Matado el perro se acabó la rabia? Así no se trabajan los valores de la sociedad actual, en la que todos y todas debemos tener la mismas oportunidades.

    La diversidad se trabaja, la sociedad no es idílica, todos debemos tener un hueco: personas discapacitadas, mujeres, hombres, personas con dificultades y problemáticas diferentes. Con el tipo de escuelas que se plantean, no podemos conseguir esto ya que no se trabaja la diversidad. La base de la sociedad reside en la escuela, donde se cambia la visión y los estereotipos desde pequeños.

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