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Blog de Francisco Garrido Peña

23 marzo 2020

Estado + ciencia + solidaridad : la  única fórmula contra la pandemia

Filed under: General — 15:47

 

 

F. Garrido.

En mi anterior  artículo sobre el coronavirus  hablaba sobre cuál debía ser  nuestra estrategia   a largo y miedo plazo con los virus : cooperar. Pero ahora y producto de nuestra escasa cooperación   en los últimos tiempos tenemos encima a uno, COV19, que ha roto la cadena cooperativa y debemos actuar atenuándolo hasta el límite que se convierta en inocuo para nuestra especie. En esto momentos en que el “bicho nos come” nos es momento de:

  • Buscar culpables. Las caceloradas sobran, sean contra el rey o contra Sánchez , ahora las manos deben estar ocupas en  el jabón y el aplauso.
  • Detenernos en quejas y lamentaciones.
  • Difundir la última locura conspiranoide que se le ocurre  al troll de turno.
  • Sembrar la duda de que estamos en las mejores manos ,  entre otras razones por que lo estamos y porque  no podemos   cambiar  de manos  en medio de salto.
  • Ser egoístas.
  • Ser nacionalista

¿A quién en su sano juicio se le ocurriría la idea de preguntar por el pirómano  en medio de un edificio en llamas? Cuando todo pase  habrá tiempo para las críticas, las reflexiones y el análisis reflexivo, sosegado y riguroso. Sera un mundo nuevo y habrá que emplear toda nuestra inteligencia colectiva , que es mucha,  para que sea mucho mejor y esto haya sido sólo un serio, y dolorosísimo , aviso.  Se  equivoca  la   izquierda si cree que respondiendo al cainismo de la derecha con más cainismo de izquierda, se combate al vius del odio y al  “bicho que nos come” : “ Si tu  te metes con Iglesias, yo te recuerdo al Borbon y  a Rajoy”. Por eso la cacelorada del otro día contra el Borbon fue un error que le dio pie a la derecha  a montar sus particulares aquelarres.  El ecologismo ve como hoy se confirman la viejas tesis sobre la dimensión de especie   los grandes retos contemporáneos  como  el cambio climático o esta pandemia  que los hace más visible y sensible que nunca.

Por el contrario si es el momento de seguir coordinándonos  en la acción con las  dos  únicas instancias que nos pueden coordinar eficientemente  : El Estado  democrático, la tecnología social más potente que ha inventado  especie alguna y ahora  esto se ve mucho más claro frente a tanto   mitos  e infundios neoliberales. Y la Ciencia, la ortopedia cognitiva más fabulosa  que especie alguna  ha desarrollado;  en oposición a tanto irracionalismo  de mercado, ya sea religioso o espiritualista  a  lo new age. Y por encima de todo;  la solidaridad, que nadie se queda atrás. Lo común ( el Estado , lo público ),  la ciencia  ( el conocimiento)  y la solidaridad ( ls cooperación) es lo que nos ha hecho humanos para mal y para bien. “Donde está el peligro está la salvación” decía el poeta romántico alemán Hölderlin pues eso busquémoslo ahí. Esta es la única fórmula que nos queda y no es poco.  La alternativa  hoy no son las cacerolas sino los jabones, los aplausos, las escobas , el microscopio.

10 marzo 2020

Cooperar con los virus

Filed under: General — 16:52

 

Francisco Garrido

A la hora y el día en que escribo este  artículo ( 10/03/20 ; 14,30 h ), la tasa de mortalidad  del coronavirus es de 2,5%. Este dato es el peor que podemos dar pues es más que previsible que la cifra de contagios sea muy superior  debido a que  muchas personas infestadas  no tienen síntomas o los síntomas son tan leves que no demandan  tratamiento sanitario. No sería descabellado pensar que la cifra real de contagiados  sea el doble o triple  según modelos  epidemiológico del compartimento de otros coronavirus   y de lo que sabemos de este por su evolución en los últimos meses. Este dato implica  que ahora mismo  el gran peligro no es la mortalidad sino la saturación de los sistemas sanitarios lo cual podría, a su vez ,   aumentar la mortalidad.

¿Están justificadas las medidas que se están tomando?

Era más que chocante el contraste  brutal entre el mensaje  tranquilizador de las autoridades  sanitarias (especialmente en Italia)  y las decisiones prácticas  que se tomaban (aislamiento de pueblos  y regiones enteras )  por parte también de esas mismas autoridades. ¿Ocultaban datos y el asunto era más grave de lo que se reconocía públicamente? ¿O exageraban las medidas?  Pues ni lo uno, ni lo otro: sencillamente no sabían y ante la incertidumbre optaban por la aplicación de un principio de prudencia   en la práctica (criterio maximin)  y de tranquilidad en el discurso. Sabían que el miedo es tan contagioso como el más mórbido  de los  virus.

Conocemos  que los virus son agentes evolutivos  que están en proceso de mutación  y expansión . Está en su naturaleza el infestar, replicarse, y  mutar . Desarrollan nuevos genomas (mutación) como estrategia adaptativa a los retos que  plantea el ambiente           ( entre los cuales hay que incluir la acción, intencional o no, de la especie  humana).  En esto momentos de preocupación soñamos con un mundo sin virus pero  paradójicamente , eso sería como soñar con un mundo sin vida. Cualquier gestión de los virus por pare de nuestra especie tiene que ser una gestión en cooperación con los virus mismos.

Esta cooperación entre virus y humanos comporta tres  tipos de acciones :

  • Conservar el ambiente  que nos ha hecho resistentes a los virus más patógenos para nuestra especie. Por ejemplo evitar el cambio climático que  está suponiendo continuo de eventos  selectivos  que están produciendo una selección de aquellos virus que son más resistentes hacia el sistema inmunológico humano.
  • Inducir estrategias lentas de resistencia a los virus por medio del fortalecimiento de nuestro sistema inmunitario  mediante vacunas y entrenamiento inmunitario ( que es lo contrario a la inocencia  inmunitaria  que nos provoca  un ambiente excesiva y artificialmente aséptico ).
  • Reducir la ultravelocidad del desplazamiento de animales ( incluido humanos )n y cosas  de unos ambientes  a otros  porque esto propicia  la propagación de virus que se tornan patógenos    al desplazarse  a ambientes  inmunológicos  nuevos  sin que tengamos  tiempo para reaccionar  y adaptarnos.

Las explicaciones  conspiranoicas  son innecesarias , falsas y tóxicas socialmente. No hay que recurrir a fantasmales  laboratorios para explicar lo que está ocurriendo. Es la vida misma, la vida natural y la vida social  donde hemos de buscar las casusas y las  soluciones.    Visto lo visto , ahora tendremos que utilizar  la técnica  del bisturí y  decretar aislamientos y cuarentenas masivas pero esto son solo medidas de urgencia y producto de la negligencia estructural de nuestro modo de vida y producción. Si queremos una estrategia  sostenible tenemos que  planificar  una prolongada, eterna estrategia de cooperación con los virus.

26 febrero 2020

Mario Bunge libre de la metáfora y el mito

Filed under: General — 15:05

Francisco Garrido

Si al caminar  en la noche oscura alguien te asalta de improviso, apaga la humilde luz de la lamparilla que te guía y grita: ¡¡ Así veras mejor ¡¡. Ese que te asalta es  un teólogo.  Esto decía Diderot en el siglo de las luces y desde entonces no han   cesado los salteadores de caminos empeñados en convencernos que las tinieblas absolutas  son preferibles a la modesta luz de la razón. Esta frase se la escuche a Mario Bunge en una lejana conferencia en el aula magna de letras  de la universidad de Granada en 1983 Entonces no me gusto , hoy si .

Mario Bunge ha muerto esta semana en Canadá  a  la edad de cien años. Era el filósofo de  la ciencia  latinoamericano  más relevante del siglo XX. Poseía una sólida y extensa formación académica en física, matemática  y epistemología. La filosofía de la ciencia era para el la única filosofía posible en la modernidad ilustrada ; lo restante era  o literatura o  superchería. El objeto y la función era  la   revisión crítica de los fundamentos ontológicos y epistemológicos de la ciencia en general y de las distintas disciplinas  científica en particular.

La ciencia era para Bunge  el acercamiento más aproximado y realista   que el  conocimiento  humano había alcanzado de la realidad,  incluida  esa  parte de la realidad , de tan difícil acceso, que constituye la misma naturaleza humana. Renuncio a la idea de una filosofía de  la naturaleza   que no estuviera mediada y anclada en la ciencia.  Desde la filosofía de la economía  o la filosofía de la medicina  hasta la ontología ( que estudia los mapas y los modos de  ser de los objetos , sean  abstractos  o materiales)  y la epistemología ( que estudia  las inferencias  y los  método de acceso al conocimiento de los objetos ) nada le fue ajeno.  Bunge sabia y defendía apasionadamente  que para cada región de lo real   había, al menos, un enfoque científico disponible. Y para cada enfoque científico debía haber, al menos, una revisión filosófica disponible.

Borges, que compartía B y patria con Bunge, realizo una  operación análoga pues convirtió  a la filosofía en un objeto literario. Si Bunge hizo  ciencia de la ciencia  , Borges hizo literatura  de la literatura  filosófica y de esta forma nos ofrecieron un perspectiva  de altos vuelos sobre la literatura y la ciencia.  En el poema Spinoza, Borges describía al filósofo judío “libre de la metáfora y el mito “  y esa  fue exactamente  una de las misiones  del programa de investigación  de Bunge liberar a la filosofía de la metáfora y el mito .

El  compromiso  filosófico de Bunge comportaba  inevitablemente  un compromiso  político  y ético  con la verdad  y con la humidad de quien no está dispuesto a engañarse  pero a la par, precisamente porque  no está dispuesto a admitir  el autoengaño, sabe que la tarea del conocimos es asintótica e incompleta. Las posibilidades filosóficas que deja su obra son enormes y en cierta medida aún desconocidas   Pero el coraje intelectual de su voz es más actual y necesario que nunca  ,ahora que  en esta “noche oscura “  de la postverdad y la crisis  climática,  hay tantos teólogos  agazapados  dispuestos  a  apagar  la humilde luz de la lámpara .

20 febrero 2020

Grandes simios

Filed under: General — 17:44

Grandes Simios

30 enero 2020

Ética y ciencia Congreso de la Asociación Brasileña de Agroecología (ABA) . Fortaleza . 4 dediciembre del 2011.Leccion inaugural

Filed under: General — 12:40

LA FILOSOFIA COMO PENSAMIENTO INTRUSO O EL ANTIEXPERTO

Filed under: General — 10:12

 

 

Francisco Garrido 

“Los largos sollozos de los violines de otoño… mecen mi corazón con monótona languidez” (Verlaine)

No soy experto en nada. Ni siquiera   soy experto en la nada como algunos filósofos se empeñan en ser.    Que no sea experto en nada no significa que no sepa nada, es decir; que tenga un grado cero de información. No hay ningún organismo vivo, posiblemente ninguna partícula de materia,   que almacene  un grado cero de información  y yo organismo vivo soy y materia tengo de sobra No hablo como persona , hablo como individuo que  se dedica ,profesionalmente o no,   a la práctica filosófica específicamente ¿Entonces soy un experto en filosofía? Pues tampoco, un experto en filosofía puede ser un profesor de filosofía o un historiador de las ideas, un erudito en textos filosóficos; pero eso no es igual a la práctica filosófica. Por eso los individuos que hacen filosofía pueden ser individuos que no son ni profesores, ni historiadores  , ni siquiera aficionados  a los textos clasificados como filosóficos. La práctica filosófica es una actividad compatible con cualquier tipo de experto, ferretería o astrofísica, a condición de que sea capaz de suspender la actividad   de experto cuando hace filosofía.

¿Qué significa aquí el adverbio de tiempo “cuando”? ¿No se puede hacer filosofía y ferretería a la vez? ¿Qué hay un tiempo, días o años, en que la dedicación filosófica excluye a las otras? El tempo filosófico es en realidad un modo observacional, una mirada recursiva no sobre lo que hay , eso sería ciencia,  ni tampoco sobre la representación de lo que hay, eso sería simple fenomenología; sino sobre la relación entre lo que hay (y sus distintos  órdenes) y las representaciones  sobre lo que hay ( también en sus distintos órdenes); eso que nominamos  metateoría  y que impropiamente  se le ha llamado metafísica, pues no hay nada más físico  que la metafísica bien entendida (es decir vacunada contra cualquier infección idealista).

La práctica filosófica  es práctica metafísica. Esta suspensión no implica que los conocimientos   del experto no sea útiles, impidan o dificulten el acceso a la práctica filosófica, bien al contrario; sin alguna forma de expertez la práctica filosófica es imposible. Hay que poseer alguna práctica de experto que suspender para poder iniciar la práctica filosófica. Por eso el acierto de la práctica filosófica reside en la elección y selección de los modos de relación entre “lo que hay” y la representación de “lo que hay” . Y aquí se nos presenta tres   elecciones fundamentales:

  • La ideas sin materia o la materia con ideas
  • La necesidad sin probabilidad o la posibilidad como probabilidad
  • El individuo sin sistema o el sistema con individuos.

La práctica metafísica es imposible si elegimos los primeros términos de estas tres dicotomías. No hay ningún vínculo o relación  en las ideas sin materia, en la necesidad sin probabilidad  o los individuos sin sistema que no sean especulaciones. O sea, espejos frente a espejos.  No hay nada menos  metafísico que lo que se ha venido en llamar  metafísica desde  que la  teología, y  su sucedáneo el idealismo moderno, tomo la nave de mando de la práctica filosófica. La metanada es la verdadera esencia de la teología o del idealismo. Paradójicamente es la ciencia la que nos ha permitido volver a ese pensar sobre el pensar (ideas) sobre  “lo que hay” (la materia)  que con propiedad podemos llamar  metafísica como esencia de la práctica filosófica.

La ciencia cartografía la única ontología general posible:  materia, probabilidad y sistema son los tres componentes básicos de esa ontología. Por ello la ciencia es la única base posible para la  metafísica; no puede haber metafísica  sin ciencia aunque  si ciencia  sin metafísica,  al igual que es imposible  una metafísica sin fisis (naturaleza)   pero si una fisis sin metafísica  La práctica filosófica  es  hoy  pues  esencialmente metaciencia.

Del mismo modo que la ciencia es un intruso en la materia, la filosofía es  una intrusa en la ciencia ; un embajador (el teórico) en las fiestas de la ciudad   extranjera como en el relato de Felipe Martinez Marzoa en El origen del termino “filosofía. Por eso se dice , con razón, que los niños y las niñas son filosofas de nacimiento. La infancia es un estado de extrañeza, patrias originaria  según Rilke; lo niños y las niñas son intrusos advenedizos en la vida social; ora sorprendidos y ora aterrados; como el filósofo siempre en el asombro y la ingenuidad.  Por eso se comportan con  las mismas preguntas que el científico la naturaleza o el filósofo ante la ciencia. La infancia, la filosofía y la ciencia comparten un mismo apetito: el hambre de teorías. Y un mismo sentimiento, la radical extrañeza del intruso.

25 enero 2020

La tercera guerra del racionalismo: los sesgos y las ilusiones cognitivas.

Filed under: General — 15:37

Francisco Garrido .

Todas las guerras del racionalismo han sido contra los fantasmas. La especie humana ha generado muchos fantasmas como producto de las tentativas de control del ambiente que en el proceso evolutivo hemos venido desarrollando. Esos fantasmas  han tenido una doble naturaleza; por un lado han sido interfaces entre la especie y el ambiente y por otro han sido también interfaces entre  los miembros  y los grupos de la misma especie. Unos han sido pues interfaces de control (ambiental y externo) y otros de dominio (social e interno). Siempre, más tarde o más temprano, estos dos tipos de interfaces han estado interconectados y han tenido una funcionalidad bidireccional. Unos legitimaban y ordenaban la explotación natural del medio y otros el medio de explotación social de la comunidad. Por ello las disputas  epistemológicas han estado tan vinculadas a las luchas políticas. A cualquiera de nosotros y de nosotras, le choca entender que se persiguiera a alguien por disputas científicas o filosóficas como a Miguel Servet o a Galileo Galilei. Los totalitarismo del siglo XX también lo hicieron: la condena  de la “ciencia judía” en el III Reich, el caso Lysenko en el estalinismo o la prohibición de la teoría de conjunto en la dictadura griega. En todos estos ejemplos la forma liberal de división entre poder político y propiedad no existía y el poder político necesitaba de un fantasma objetivo de la verdad.

 

La primera guerra lo fue contra el mito, la guerra de la razón. El  discurso mitológico y religioso  explicaba y ordenaba el mundo de una manera arbitraria y azarosa cargado de  asociaciones fallidas. Esa arbitrariedad depositaba finalmente  en el poder político y religioso el control  de los saberes ocultos que supuestamente gobernaban el universo. En la declinación del imperio micénico  surgió un movimiento democrático en Atenas contra las leyes secretas y no escritas. Para la modernidad una ley secreta, es una no ley. Draco y Solón  hicieron escribir y  publicar las leyes. Desde ese momento  es  la libre  voluntad de los ciudadanos de la polis la que `por medio del dialogo y la argumentación racional en el ágora la principal fuente del derecho. Libres de las ordalías, la ley es ya algo común y universal, al mismo tiempo  que cambiante. El nacimiento del derecho  en la Atenas clásica fue un salto fundamental para el nacimiento de la filosofía pero también de la ciencia. Las leyes  y las categorías fueron antes jurídicas que científicas o filosóficas. El logos frente al mito fue la victoria de un pensamiento normativo y categorial  en confrontación con un discurso poético y arbitrario. Las primeras leyes  científicas y los primeros axiomas matemáticos serán el producto de esta revuelta democrática, racionalista  y  secular contra el mito. Hay leyes no mitos. Tanto en las leyes políticas como en las científicas la racionalidad y la experiencia sensible jugaron un papel central. La democracia ateniense y el nacimiento de la filosofía, del derecho y de la ciencia están históricamente asociados.

La segunda guerra fue contra el idealismo, la guerra empirista.  El racionalismo griego se convirtió  por medio del control de las religiones monoteísta (especialmente del cristianismo) en un nuevo obstáculo para un acceso más aproximado al ambiente. La ontologización de las representaciones mentales y sociales (ideas, logos, categorías) , de raíz platónica, desconectó a estas de la experiencia  sensible y externa. El idealismo  fue una mistura entre  el discurso mitológico y el discurso racionalista, se trata de una mitología racionalista. Este tipo de idealismo sirvió al poder de la iglesia y de las monarquías  pues  desvincula el uso político de la razón de la experiencia sensible. Si la razón no es un interface sino una causa última  de la experiencia entonces la razón puede auto reproducirse sin límites, más allá de los que decide el poder religioso y político. l El empirismo destrozo esta auto constitución de la razón por la razón misma. Los empiristas, al modo de Hume,  estaban asociados  laicismo y al republicanismo democrático anti feudal y anti absolutista. El mudo exterior existe, nuestra razón está hecha de la misma materia que aquello que esta comprende, organiza u observa. La experiencia  es el producto de la relación entre concepto (razón) y sensación. La revolución francesa será el gran hito histórico y  político de esta batalla. A partir de la toma de la Bastilla  la ciencia y la política recuperaran un fuerte nexo explícito que el liberalismo capitalista romperá. El empirismo finalmente nos dirá  la realidad existe mas allá de nuestra ideas y solo podemos conocerla por medio de la experiencia racionalmente organizada. La ciencia  moderna, el republicanismo democrático y el socialismo  serán los  grandes productos de esta guerra.

La tercera guerra será contra el reduccionismo, la guerra de la complejidad. Nuestro cerebro es un producto  evolutivo (adaptativo) del ambiente que este organiza y observa.  Un producto evolutivo   que tiene como función  programar estrategias  de adaptación al medio, ecológicamente  eficientes. Si nuestro cerebro es un producto del proceso evolutivo es por tanto un producto muy limitado. El “dogma de la inmaculada percepción “qué dijo Nietzsche tan caro a cierto empirismo primario, no se sostiene. La simplicidad del la epistemología liberal  es sincrónica con este empirismo primario. Empezamos a descubrir la igualdad  formal en el mercado era falsa al mismo tiempo que  descubrimos  que las “apariencias engañan” y que nuestro cerebro   también nos engaña. El reduccionismo  empirista es una abstracción del reduccionismo evolutivo de nuestro propio cerebro. La teoría evolutiva, la teoría de la complejidad, la ecología, la teoría de sistemas o las ciencias neurocognitivas nos han mostrado los trucos de nuestra visión normal del mundo.  Marx, la critica feminista; Freud nos ha precavido contra los protocolos  ocultos de las decisiones y del poder. Hay una alienación ideológica                  (capitalismo liberal)  y hay también una alienación cognitiva (reduccionismo empirista). En mambos casos estamos ante fenómenos de “falsa conciencia”.

Los sesgos, falacias e ilusiones cognitivas son el producto de  las lagunas que encuentra nuestro sistema nuestro sistema cognitivo  para ampliar nuestro campo de observación  mas allá de los límites  para el que evolutivamente está dispuesto. Estas trampas del cerebro existen más allá de su uso político por el capitalismo, pero su dinamismo  está asociado a mecanismos de dominación ideológica  extensa. Ya no es necesaria sólo la captura de un reducido grupo de sacerdotes  y brujos (mito) o de teólogos  y doctores (idealismo) sino la participación voluntaria de millones de individuos; para garantizar la hegemonía  política y social. Los dispositivos de control ya no están sólo en la coacción física como en el control de los cerebros y las emociones  individuales, es la fase  del capitalismo cognitivo. Al igual que el mercado usa para el fomento del consumo compulsivo el estímulo,  institucionalmente inducido, de dispositivos evolutivos como el “refuerzo supra normal “ ( querer siempre más de lo que es necesario) , como “efecto de escases”  (acumular aquello que parece como escaso) o el “efecto autonomía” ( mantenimiento de reservas de un a tipo de conducta necesario para la supervivencia m aun después de la satisfacción de la misma: el gato que sigue cazando después de haber comido); el capitalismo  cognitivo ha estimulado determinados sesos e ilusiones para legitimar su dominación naturalizándose.

El sesgo y la ilusión cognitiva   son la tendencia heurística a sacar una conclusión incorrecta en una circunstancia determinada en base a factores cognitivos. El origen de estos sesgos tiene que ver con la gestión de la complejidad y la incertidumbre. Obedecen a la  necesidad de nuestro cerebro de gestionar  económica (eficientemente) el volumen enorme de información sensorial que nos llega. Esta gestión de la información es realizada sobre actitudes evolutivas muy primarias que no se corresponden las necesidades  actuales de la especie humana. La ilusión cognitivas son “atajos mentales”  que devienen en muchos casos en prejuicios erróneos y que pueden,, y de hecho son, usados por las relacione sociales para favorecer  las posiciones dominantes. Los sesgos de género o loa estereotipos de clase social  cobrara un fuerza de reproducción desmesurada gracias a l uso de estos dispositivos evolutivos `primarios. En las elecciones colectivas y en la conformación científica  de la información  donde se debe sostener estas elecciones, el uso de estos sesgos es de radical importancia. Al igual que las ilusiones ópticas o auditivas, pero mucho mas complejas, las ilusiones cognitivas distorsionan nuestra adaptación al medio.

Un ejemplo de ilusión cognitiva, políticamente inducida: el teorema de imposibilidad de Arrow. Es en la modernidad donde el saber  y sus fantasmas parece que cobran una fuerte autonomía del poder político (la existencia y autonomía  de las universidades públicas juega un papel esencial en esto). Esta autonomía ha fraguado  la imagen de que ciencia y política son campos radicalmente separados, no es verdad, Se ha equiparado las decisiones colectivas (democráticas) ha decisiones irracionales  e inmotivadas. Un ejemplo teóricamente sofisticado de esta equiparación es el denominado teorema de imposibilidad del premio nobel de economía K.Arrow. El teorema nos viene a decir, de manera muy simplificada, que toda elección colectiva  entre diversa opciones para ser lógicamente consistente  ha de requerir de la existencia de un dictador que ordene las distintas preferencias de los agentes  individuales. Del teorema de Arrow se deduce  que toda elección colectiva o  es inconsistente (por tanto irrelevante) o no es colectiva (necesita un dictador), es decir, que  toda elección colectiva es imposible. Ergo la democracia,  que es un sistema basado en las elecciones colectivas, es  racionalmente  imposible. Desde esta  visón de las elecciones colectivas las decisiones democráticas son decisiones irracionales basadas en las emociones, en los intereses más ciegos, en lo comportamientos gregarios y han der corregidas por las decisiones tecnológicas de los expertos que si deciden individualmente con criterios científicos. Esta es la base la tecnocracia que ahora se muestra de nuevo como solución a la crisis de la política.

Pero sabemos que el teorema  de imposibilidad de  Arrow, tiene truco y al igual que el mago  saca el conejo que previamente han metido en la chistera;  Arrow confunde coincidir con prescribir.  Según la teoría de Arrow para toda elección colectiva  el resultado final de la elección colectiva será coincidente t con el orden de preferencias  elegidas por al menos uno de los electores (el dictador), siempre  que el número  de electores sea superior al número de alternativas y estas  sean superiores a tres. Imaginemos una elección con cuatro alternativas (A,B,C,D)  y cinco electores (i,ii,iii,iv,v). Cada elector puede  distribuir sus preferencias por cada una de las alternativas, otorgándole 4,3,2,1 votos de tal modo que 4 sea la expresión del máximo nivel de preferencia y 1 el mínimo.  Distribuimos estas preferencia de forma aleatoria procurado que ninguna, lo cual en la realidad no tiene por qué ser así,  sea idéntica  a otra. En cualquier distribución que hagamos las preferencia de al menos uno de los electores coincidirá con las preferencias colectivas resultantes.

 

 

Según el teorema de Arrow  el “dictador”  sería el elector “ii”. Pero esto sería algo parecido a afirmar que en un sorteo de lotería cuya totalidad de números hayan sido vendidos habrá seguro  uno de los compradores cuya elección coincidirá con el número final resultante. ¿Estaríamos autorizados a afirmar de la constatación empírica (pero banal)  de que siempre que hay tantos compradores como números a alguien le va a tocar,  que el comprador afortunado ha decidido que número seria el que  saldría del bombo?  Si admitiéramos tal supuesto el sorteo no sería tal, sería un fraude. El teorema de Arrow no demuestra que el dictador  no pueda ser la mayoría o todos los electores, aunque esto último sea altamente improbable en cuanto se incorporan más alternativas y electores. El teorema de Arrow es un ejemplo de sesgo de resultado en el cual se confunde coincidencia estadística con causalidad prescriptiva. Una cuestión es que el número de  alguno  de los compradores de lotería, bajo determinadas condiciones (que todos los números hayan sido comprados)  coincida con el número premiado y otra es que el comprador  ganador haya ordenado o prescrito ese resultado, como en la las loterías amañadas.   El empleo del termino “dictador” no es un simple error semántico, ya que Arrow  sitúa el eje del teorema en la imposibilidad  (ilegitimidad racional) de la elección colectiva; ya que o bien es contradictoria  o bien es una dictadura y las dictaduras no son nunca una elección colectiva. Las falacias, lo sesgos y las ilusiones cognitivas forman parte de la última frontera de la racionalidad, al igual que lo fue  el discurso mitológico o el idealismo.

Conclusión: Continúan las hostilidades. Para combatir estos sesgos e lisiones la ciencia ha desarrollado una auténtica ortopedia sensitiva y cognitiva que nos permite percibir y  entender fenómenos y objetos que nuestros sentidos  y nuestro cerebros no están evolutivamente `preparados para captar. Por ello la ciencia es hoy en gran medida contraintuitiva. Gran parte de esa ortopedia  está orientada hacia el exterior: observar los infinitamente grande, lejano, pequeño (telescopio y microscopio) o a comprender lo muy complejo (conceptos, matemas, modelos, normas, ecuaciones, teorías). Pero esa ortopedia no había sido dirigida hasta ahora hacia la “caja negra” del conocimiento humano: el cerebro social e individual. La observación y la comprensión científica de esta  “caja negra” nos traerán  muchas sorpresas y nos hará más libre. La tercera guerra del racionalismo  se está librando en cada teoría, en cada laboratorio, en cada experimento, en cada revista, en cada debate científico.  Desentrañando los sesgos  y las ilusiones cognitivas mejoraremos nuestras decisiones (individuales y colectivas) , cometeremos menos errores  y tendremos menos malas ideas.

20 enero 2020

Entrevista en la Open University sobre derechos

Filed under: General — 21:07

 

 

8 enero 2020

ECOLOGISMO Y ANIMALISMO : LAS VENTAJAS DE LA COOPERACCIÓN

Filed under: General — 19:06

Conferencia en Utrera el 9 de noviembre del 2019

https://www.youtube.com/watch?v=PswpzJoRfKc&feature=youtu.be

7 enero 2020

Fundamentos socioecológicos del nuevo ecologismo.

Filed under: General — 14:51

Este artículo analiza la relación entre consumo de recursos, crecimiento económico, desigualdad y conflictividad ambiental en España y en Europa. El argumento principal relaciona el proceso de reducción de desigualdades en Europa en la segunda mitad el siglo xx con el incremento del consumo de recursos y los impactos ambientales por ellos generados. La crisis de 2008 ha alterado profundamente la pauta de consumo de recursos en muchos países europeos, pero no la ha hecho más sustentable. El texto reflexiona sobre la necesidad que tiene el movimiento ecologista de incorporar tanto la dimensión ambiental como la social para plantear un proyecto político de futuro capaz de permear la sociedad.

 

NUEVO ECOLOGISMO

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